
Presencial Recoleta, CABA
Herramientas Concretas
Para aplicar en la vida cotidiana
Abordaje
Multidisciplinario
Psicología / Psiquiatría / Psicopedagogía
Red Coordinada
Involucramos a la Familia y al Colegio
Cuidamos tus Valores
Confidencialidad, criterio y respeto
Un programa intensivo, breve y coordinado para ayudar al adolescente a recuperar funcionamiento en su vida real.
El Tratamiento Intensivo Funcional Transdiagnóstico (TIFT) Adolescentes es un dispositivo de intervención intensiva, breve y coordinada para adolescentes que atraviesan una pérdida significativa de funcionalidad: dificultades para sostener el colegio, las rutinas, los vínculos o las actividades cotidianas.
A diferencia de un abordaje centrado únicamente en el diagnóstico, trabaja sobre las dificultades concretas que hoy están afectando la vida del adolescente y su familia.
El programa combina trabajo clínico, psicopedagógico, familiar y escolar en un formato de asistencia diaria y durante un período acotado, con el objetivo de recuperar autonomía, restablecer rutinas y favorecer una reinserción escolar progresiva.
TIFT Adolescentes
Intervención intensiva.
Asistencia diaria
Lunes a viernes · 9 a 17 h
Duración
4 a 6 semanas
Equipo interdisciplinario
Psicología · Psiquiatría · Psicopedagogía · Neuropsicología · Orientación familiar
Trabajo coordinado
Adolescente · Familia · Colegio
Objetivo clínico-funcional
Recuperar autonomía, rutinas y reinserción escolar progresiva.
¿Cuáles son los ejes de trabajo?
TIFT Adolescentes se organiza sobre seis ejes de trabajo que integran lo clínico, lo escolar, lo familiar y lo psicopedagógico, con un objetivo común: que el adolescente pueda volver progresivamente a sostener su vida cotidiana.
1. Funcionalidad cotidiana
Rutinas, autonomía y participación.
Trabajamos sobre hábitos básicos, horarios, asistencia, organización diaria y actividades significativas.
Objetivo: que el adolescente pueda salir de la evitación, el aislamiento o la desorganización, y volver a sostener una rutina posible.
2. Reinserción escolar
Un plan progresivo de vuelta al colegio.
Desde el inicio se trabaja sobre asistencia, permanencia, tareas y coordinación con la institución cuando corresponde.
Objetivo: que la vuelta al colegio sea cuidada, gradual y sostenible.
3. Entrenamiento en habilidades
Herramientas para la vida cotidiana.
El adolescente entrena habilidades para regular emociones, tolerar malestar, pedir ayuda, resolver problemas y mejorar vínculos.
Objetivo: que pueda aplicar esas herramientas en casa, en el colegio y en situaciones reales.
4. Apoyo psicopedagógico y neuropsicológico
Organización, aprendizaje y funciones ejecutivas.
Trabajamos sobre planificación, estrategias de estudio, tareas escolares y perfil de aprendizaje.
Objetivo: que pueda responder mejor a las demandas escolares.
5. Trabajo con la familia
Herramientas para sostener cambios en casa.
Los padres participan del proceso con orientación para rutinas, límites, motivación y manejo de crisis.
Objetivo: que la familia tenga criterios claros y herramientas concretas para manejar cada situación.
6. Coordinación clínica
Un equipo con objetivos comunes.
Psicología, psiquiatría, psicopedagogía/neuropsicología y orientación familiar trabajan con un plan compartido.
Objetivo: que todas las intervenciones apunten en la misma dirección: recuperar funcionalidad, autonomía y escolaridad.
¿Qué resultados puedo esperar?
En TIFT-A, nuestra prioridad es que el adolescente logre una recuperación integral de su funcionalidad. Más allá del alivio sintomático, trabajamos para que recupere su lugar en el mundo: que vuelva al colegio, sostenga rutinas, retome sus actividades y fortalezca su autonomía. Desde el primer día, impulsamos un abordaje intensivo e interdisciplinario, coordinado estrechamente con la familia y el entorno escolar para asegurar resultados tangibles.
Esta metodología se traduce en una transformación profunda de la vida cotidiana, con resultados que marcan un cambio real desde el estancamiento hacia la acción:
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Asistencia escolar: Elevamos el índice de presencialidad completa del 32% al 89%.
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Reinserción funcional: El 98% de los participantes finaliza el dispositivo en una situación funcional activa, ya sea en escolaridad, universidad o trabajo.
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Recuperación del futuro: Reducimos a valores mínimos los índices de desescolarización y asistencia intermitente, permitiendo que el adolescente retome su proyecto de vida.
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Estabilidad emocional: Logramos una reducción significativa en los niveles de depresión y ansiedad, devolviendo al joven la base afectiva necesaria para sostener sus logros.
+ 100 Adolescentes participaron en los últimos dos años mostrando mejoras relevantes en los principales indicadores clínicos y funcionales.
Evolución Sintomatológica

Evolución Funcional

¿Cómo empezar?
El primer paso es una entrevista de orientación con el equipo clínico. En ese encuentro buscamos comprender qué está ocurriendo, cuál es el nivel de afectación en la vida cotidiana, cómo viene siendo el recorrido terapéutico y qué necesita hoy el adolescente y su familia.
A partir de esa evaluación, definimos si TIFT Jóvenes es el dispositivo adecuado o si conviene avanzar con otro tipo de abordaje. No todos los adolescentes necesitan un programa intensivo; por eso, la entrevista inicial permite definir los próximos pasos con mayor claridad y cuidado.
1. Contacto inicial
La familia solicita una entrevista y comparte brevemente la situación actual.
2. Evaluación del caso
El equipo clínico analiza el nivel de funcionalidad, la situación escolar, familiar y los tratamientos previos.
3. Propuesta de abordaje
Se define si TIFT Jóvenes es indicado, cómo sería el ingreso y qué objetivos se trabajarían.

